Por Juan González H.

Acá por México ya empiezan los empujones y  sombrerazos electorales y ahora resulta que todos salen raspados, a la hora buena y con todas las posibilidades… Ya nadie reclama, pero no, ese no es el tema. A mis años, creo he visto de todo y en las elecciones pasadas vi un fenómeno que se frenó como todos los movimientos sin control y que no convienen a los que mandan.

   Este se llamó: el Ejercito 5antuarista de Liberación Nacional; antes de las elecciones del 2012, se abrió un sitio en internet que se llamaba el 5antuario, el cual era un noticiero político y cuyo comentarista era un enmascarado llamado el “Santo” (Ruy Salgado) quien utilizaba una máscara de color azul con el diseño de aquella máscara que utilizara el Santo, El Enmascarado de Plata, un ícono dentro del cine y del pancracio mexicano.

   En este sitio se  denunciaban las violaciones a la ley electoral que se hacían, dando rienda suelta a todo tipo de trampas como la compra de votos o la intimidación. En México esto no es extraño; se ve como una tradición. Este sitio no era nada, era un experimento hasta que se inicia el movimiento Yo soy 132. Al “Santo” se le ocurrió invitar a la gente a grabar estas prácticas para denunciarlas públicamente y con ello inhibir a los malhechores.

   Todo esto se publicó en la página de facebook de Yo soy 132 y  marcó el éxito del “Santo”; su programa  diario llegaba a tener unos cinco mil seguidores, recibía opiniones y difundía ideas para unas elecciones limpias. En las marchas convocadas por Yo soy 132, los seguidores del “Santo” se reconocían por las máscaras azules y distintivos que elaboraban ellos mismos y se juntaban en estas marchas, por lo que entre ellos se crea el Ejercito 5antuarista de Liberación Nacional.

   Con la consigna de ser el brazo ejecutor del 5anturio, la presencia en las calles y en las marchas de la gente que compartía la opinión del “Santo” y sus seguidores creció. Lo que en un momento fueron sólo pocas participaciones en la web, logró reunir hasta un millón de visitas en menos de 24 horas de haber montado alguna publicación, para ese momento los seguidores en vivo ya no se podían contabilizar bien, ya que los sitios donde se transmitía se saturaban y los usuarios buscaban otros sitios de la red para poder ver este programa en vivo.

   Cada vez era más visible este movimiento en las marchas, ya que llegaban a conformar bloques con distintivos del 5anturio y el “Santo” alentaba esto. El “Santo” criticaba y acusaba al partido que ganó y, al concretarse el triunfo, miembros del grupo sugirieron tomar las armas. Tal vez si el santo hubiera dicho que sí a estas peticiones hubiera habido disturbios creados por los seguidores, mas el “Santo” siempre llamó a la calma y a protestar por medio de la ley.

   Justo por este tiempo desaparecen de la red todos sus videos en Youtube y el “Santo” desaparece misteriosamente durante un programa. Sus colaboradores continuaron con el noticiero hasta saber de su paradero. Lamentablemente, el “Santo” reapareció un mes después sólo para despedirse de sus seguidores. De esta forma, como todo luchador vencido, conocería la calumnia, el odio y la humillación.

   No lo declara abiertamente, pero sabemos que fue secuestrado, golpeado y liberado hasta que desaparecieron las marcas de los golpes; y que si no lo desaparecieron fue por no hacer mártires. Con el retiro del “Santo” este movimiento se diluyo al perder a su líder al cual se le había pedido incluso que formara un partido político. Tal vez si el “Santo” hubiera decidido hacer un partido político éste hubiera sido uno muy fuerte.

    En su mensaje de despedida un video que dejó el su sitio antes de desaparecer, el contador de visitas alcanzo los cinco millones de visitas en una semana. ¿Dónde y qué pensaran los participantes de este fenómeno? ¿Seguirán en lucha? o como yo, se están tomando un cafecito y disfrutando del circo político.