Por Marco Rojas

El pasado enero de 2016 fui invitado por Rocío Caballero a la inauguración de su exposición "Sirenario", dioramas.

Puntual llegué, algo difícil en estos tiempos sobre todo para los que transitamos en la desordenada Ciudad de México.

Rocío me recibió con esa gran sonrisa que la caracteriza, después de intercambiar saludos y palabras me invitó a mirar su obra.

Comencé a observar. Llamó mi atención la simbología entre obra y obra, su perspectiva inversa me sumergió a las profundidades azules para de inmediato volverme por las olas a primer plano.

Piernas que no bailan en mares que no llevan zarandean mis calmas y vuelvo de nuevo aferrado a las manos que pendulan corazones en un eterno movimiento, reestructurando puntos geográficos con escuadra y compás en un fin herméticamente proléptico.

Caóticamente tranquilo terminé de escudriñar sirenas.

 

La exposición se realizó en AGAPI MU, calle Alfonso Reyes 96 colonia Condesa, Ciudad de México.